La Virgen luce el manto de Cardos y Quimeras
Nuestra Madre, Nuestra Señora de los Desamparados, amanece hoy luciendo el manto de Cardos y Quimeras, en estas fechas tan importantes, comienzo en este tiempo de Adviento y a las puertas de la solemnidad de la Inmaculada, un histórico manto de tono azulado, reflejando así la pureza y gracia de la Mare de Déu.
«El manto de Cardos y Quimeras» es uno de los mantos históricos de la Virgen, que fue donado por la familia Burillo en acción de gracias al finalizar la guerra en el año 1940, diseñado y confeccionado en los Talleres Burillo, propiedad de la misma familia que lo donó, dedicados a la confección de ornamentos religiosos en Valencia.
Este manto histórico se estrenó el día de la Virgen, con la imagen original, en el acto de su segunda coronación por el Arzobispo Prudencio Melo, y con la Corona de las Parroquias, corona donada por las parroquias de la Archidiócesis de Valencia, como devoción y amor a la Virgen, y unidad de la iglesia valenciana.
El manto se confeccionó en raso de seda blanco, y ha sido utilizado hasta día de hoy en muchas ocasiones importantes, al estar muy deteriorado por su uso fue restaurado en Sevilla en el año 2019, y en esa restauración también se pasó a tisú azul y plata, una restauración que fue sufragada por la Corte de Honor de la Virgen de los Desamparados.