Restauración historicista del manto del Capellán Mata, uno de los mantos más emblemáticos de la Virgen de los Desamparados
Se presentó en el camarín de la Virgen, en la Real Basílica, el manto realizado en 1915 por voluntad testamentaria del capellán Germán Mata tras ser restaurado, la recuperación de esta pieza histórica ha sido sufragada íntegramente por la Corte de Honor de la Virgen de Ntra.Sra. de los Desamparados.
Un acto en el que estuvieron presentes, el rector de la Basílica, D. Melchor Seguí, la camarera de la Virgen y presidenta de la Corte de Honor, MªDolores Alfonso, agradeciendo a todas las señoras que componen la Corte, ya que gracias a la generosidad de todas ha sido posible la restauración de este histórico manto. En el acto, también intervino Néstor Olucha, responsable del Museo Mariano, MuMa, y Sebastián Marchante, restaurador del esta obra artesanal junto a su equipo del taller, asistieron también al acto un numeroso grupo de señoras de la Corte, miembros de la Archicofradía de la Virgen, de la Hermandad de Seguidores de la Virgen y el artista Pedro Arrúe.
Este manto es el que llevaba la imagen de la Virgen de los Desamparados cuando regresó a la Real Basílica en 1939, tras permanecer oculta en el Ayuntamiento durante la Guerra Civil.
La restauración ha sido un trabajo de meses para devolverle la dignidad y seguridad que el paso del tiempo le había arrebatado. La parte técnica se inició con una limpieza profunda pero delicada, eliminando el polvo y ácaros acumulados, junto con cepillos manuales y un bisturí para retirar cuidadosamente los restos de cera. Además, se aplicaron tratamientos químicos y disolventes para eliminar la oscuridad del óxido y el óxido verde que afectaba a las lentejuelas de oro, devolviendo el brillo metálico original a la pieza. Retiraron capas de tejidos adicionales, entretelas y forros bajo el bordado, ya que este exceso de grosor hacía que el dibujo se viera emborronado, y al retirar este amasijo de hilos y telas, se ha recuperado la nitidez absoluta de cada hoja y flor, devolviendo la simetría al diseño, además de rescatar piezas que habían sido escondidas bajo la tela de anteriores restauraciones. Para que el manto luzca como el día de su estreno, se han fabricaron materiales que ya no existían comercialmente, como tejido piqué, fleco de torzal, y se han repuesto diferentes tipos de joyas.
Un detalle conmovedor fue el hallazgo de fe entre las costuras, y es que durante el proceso de restauración se encontrarón pequeños papeles de seda con oraciones, escritos por las antiguas bordadoras, y escondidos bajo el oro de la tela como un testimonio silencioso de su devoción a la Mare de Déu.
Esta restauración permitirá que la Virgen de los Desamparados vista próximamente de nuevo su manto con la alegría de una pieza nueva, recuperando la historicidad del manto.
El manto está expuesto en el Museo Mariano de la Basílica, MuMa, y estará durante varios meses para que pueda ser visitado.
Un detalle conmovedor fue el hallazgo de fe entre las costuras, y es que durante el proceso de restauración se encontrarón pequeños papeles de seda con oraciones, escritos por las antiguas bordadoras, y escondidos bajo el oro de la tela como un testimonio silencioso de su devoción a la Mare de Déu.
Esta restauración permitirá que la Virgen de los Desamparados vista próximamente de nuevo su manto con la alegría de una pieza nueva, recuperando la historicidad del manto.
El manto está expuesto en el Museo Mariano de la Basílica, MuMa, y estará durante varios meses para que pueda ser visitado.