XXV aniversario de la beatificación de los mártires valencianos

La Archidiócesis de Valencia conmemoró en 2026 el XXV aniversario de la beatificación de los mártires valencianos, que fueron elevados a los altares por san Juan Pablo II el 11 de marzo de 2001.

Esta conmemoración mantuvo viva la memoria de quienes dieron testimonio de su fe y formó parte de la acción evangelizadora de la Iglesia de Valencia. Con motivo del aniversario, la Vicaría de Evangelización de la Archidiócesis impulsó diferentes iniciativas, entre ellas un coloquio y una Eucaristía de Acción de Gracias celebrada en la Catedral de Valencia y presidida por el arzobispo, D. Enrique Benavent. A la celebración asistió D. Melchor Seguí, rector de la Real Basílica de Nuestra Señora de los Desamparados y vicario de Evangelización de la Archidiócesis.

Una memoria especialmente vinculada a la Basílica

La conmemoración tuvo una especial significación para la Real Basílica de Nuestra Señora de los Desamparados, ya que entre los mártires valencianos se encuentra el Beato Vicente María Izquierdo Alcón, cuya imagen se encuentra en el Camarín de la Virgen.

Su historia está estrechamente unida a la Basílica y a la devoción a la Mare de Déu. El 4 de agosto de 1936, cuando la Basílica ardía durante los disturbios de la Guerra Civil, el sacerdote Vicente María Izquierdo se introdujo entre las llamas y el humo para salvar la imagen de la Virgen de los Desamparados. Consiguió desprenderla de la peana y trasladarla discretamente hasta el Ayuntamiento de Valencia, contribuyendo así a preservar la imagen de la Patrona.

Al día siguiente, continuó colaborando en la protección de la imagen, llegando incluso a trabajar como albañil en la construcción de una pared protectora.

El Beato Vicente María Izquierdo fue beatificado por san Juan Pablo II el 11 de marzo de 2001, junto a los demás mártires valencianos. El 4 de febrero de 2011, la bendición de su imagen en el Camarín de la Virgen hizo todavía más visible su especial vinculación con la Basílica.

De este modo, la celebración de los mártires adquirió para la Basílica un significado especialmente cercano: la memoria de un mártir que entregó su vida por su fe y que arriesgó la suya para salvar la imagen de la Mare de Déu permanece hoy en el mismo lugar al que dedicó aquel gesto heroico.

Noventa años después de aquellos acontecimientos y veinticinco años después de su beatificación, la figura del Beato Vicente María Izquierdo sigue formando parte de la memoria viva de la Basílica y de la historia espiritual de Valencia.

Resumen de privacidad

Esta web utiliza cookies para que podamos ofrecerte la mejor experiencia de usuario posible. La información de las cookies se almacena en tu navegador y realiza funciones tales como reconocerte cuando vuelves a nuestra web o ayudar a nuestro equipo a comprender qué secciones de la web encuentras más interesantes y útiles.