Basilica de Ntra. Sra. de los Desamparados

Así comenzó...

ARCHICOFRADÍA

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La predicación de la Palabra de Dios, por el insigne mercedario Fray Gilaberto Jofré, el domingo 24 de febrero de 1409 en nuestra Catedral, alentó de tal modo la caridad de unos mercaderes valencianos, presididos por Lorenzo Salom, que hicieron posible la fundación de un Hospital con el favor del Consejo General de la Ciudad y muchos fieles valencianos.

El “Hospital de los Santos Inocentes” de Valencia (vulgarmente conocido como “Dels Ignoscens” o “Del Folls”) se fundó mediante Bula Pontificia de S.S. Benedicto XIII de fecha 26 de febrero de 1410.

Finalmente, los administradores de la Institución en Junta de fecha 11 de Marzo de 1413, aprueban la propuesta de creación de una Cofradía que tuviera por objeto la cooperación, en los ámbitos religiosos, caritativo y cultural, con los mismos fines del Hospital.

El 1 de Agosto de 1414, por real Privilegio de D. Fernando de Antequera, se aprueban las “Constituciones” de la Cofradía, que ostentó el nombre de “Real Cofradía de Nostra Sancta María dels Ignoscens”.

Constituían sus fines: amparar, proteger y servir a los enfermos acogidos, en lo material y espiritual; proveer a todo lo relacionado con el culto a Nuestra Señora, su Patrona, mediante celebraciones y solemnidades a lo largo de todo el año litúrgico, así como atender a las exequias de los enfermos fallecidos; y proceder a otras obras de caridad, especialmente la asistencia a los condenados a muerte, dando finalmente cristiana sepultura a los cadáveres de los ajusticiados.

A partir de 1422, la Cofradía extiende su caridad a la atención material y espiritual de las “fembres del partit” (prostitutas) de la Ciudad, especialmente en los casos de enfermedad y muerte; hasta el extremo de considerar a esas mujeres marginadas como “cofradesas”, a los efectos de hacerlas partícipes de las mismas gracias espirituales de que gozaban los integrantes de la Cofradía.

Por sendos privilegios otorgados en 1441 y 1444 por la Reina Doña María, se dispone que la Cofradía de sepultura a los cadáveres de los que fortuitamente fallecieran e la Ciudad y alrededores, así como de los náufragos que el Mar arrojase a las playas.

El 3 de Junio de 1493 por el Real Privilegio del Rey D. Fernando el Católico, se da a la Cofradía el título de “Cofradía de la Sagrada Virgen María del ignoscens e dels Desampararts”.

El 25 de Junio de 1493 se extiende la obra de la Cofradía a los presos de la “Presó Comuna” mediante solemne acuerdo con el Consejo de la Ciudad.

El 2 de Julio de 1514, mediante Bula Pontificia de S.S. León X, a instancias del Rey D. Femando el Católico, se ratifica la sentencia arbitral de 17 de Abril de 1512 que otorga a la Cofradía la responsabilidad de seguir celebrando las solemnidades tradicionales, así como el cuidado de la “Capilla del Crucifijo”; así mismo el servicio y asistencia no solo a los dementes, sino a todos los enfermos y acogidos, y se reconoce a la Cofradía la propiedad (dentro del recinto del Hospital pero con acceso independiente al exterior) del edificio ya existente denominado el “Capitulo” (Capitulet), donde la Cofradía ejercía las funciones que le eran propias.

El 27 de Octubre de 1537, por real Privilegio del Emperador Carlos V, se concede autorización a la Cofradía para que incluya entre sus fines la provisión de dote matrimonial a doncellas huérfanas pobres, a las que se conoció como “vergens de María”.

La Cofradía ciñéndose al carácter marcadamente religioso que tenían todas las obras benéficas y sociales, atendía preferentemente al bien espiritual de sus miembros y del prójimo y dispuso se esculpiera una imagen de la Santísima Virgen, sus titular, cuya devoción echó hondas raíces en los cofrades y se propagó en el pueblo fiel, transciéndose de generación en generación y llegando a constituir el eje y centro de la vida religiosa de todo un pueblo, transportada a tierras lejanas y dando origen a Congragaciones Religiosas e Instituciones Sociales con claros fines caritativos.